La sociedad española ha
encontrado en los escraches la forma
de recordar a los políticos que desempeñan su función gracias a que han sido
elegidos por los ciudadanos. Este movimiento consiste en manifestaciones convocadas frente al
domicilio o el lugar de trabajo de personajes públicos para
reprobar su comportamiento en determinados asuntos políticos o sociales. El fin
es exponerlo públicamente para exigirle una acción concreta.
En España, los
escraches se han desarrollado debido a la gran cantidad de deshaucios que están
dejando a familias enteras sin un lugar donde poder vivir. El
año pasado se produjo un deshaucio cada 15 minutos. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) lidera este movimiento con el objetivo de poner
fin a una situación que afecta a tantas familias españolas. Por ello ha llevado
este asunto hasta Bruselas, donde hoy, el Parlamento y la Comisión Europea, escucharán
la comparecencia de la portavoz de la PAH, Ada Colau, y luego decidirán si debe de ser objeto de investigación o no.
El Partido Popular es
el principal afectado por los escraches, conducta que la secretaria general
del partido, María Dolores de Cospedal, ha calificado como "una actitud totalitaria y fascista". No obstante, estas manifestaciones pueden ser
entendidas como una consecuencia razonable de la situación que se está
viviendo. El presidente del Consejo Superior de Poder Judicial (CGPJ) y del
Tribunal Supremo, Gonzalo Moliner, declaró que “los escraches, en tanto no sean
violentos, son un ejemplo de la libertad de manifestación”. Vamos a
manifestarnos pacíficamente por un lugar donde vivir.
